España llega con dudas y lesiones a la Finalissima
A menos de dos meses del duelo ante la Selección Argentina, la selección de España atraviesa un momento complejo en la previa de la Finalissima. El equipo dirigido por Luis de la Fuente acumula lesiones sensibles, futbolistas con escasa continuidad y varios interrogantes en puestos clave, especialmente en defensa, lo que genera preocupación en el cuerpo técnico.
La baja más significativa es la de Mikel Merino, uno de los pilares del mediocampo español, cuya recuperación tras una intervención quirúrgica pone en duda su presencia. Si bien en la federación confían en que pueda llegar con lo justo, su estado físico sigue siendo una incógnita. En contraste, el arco aparece como el sector más estable, con Unai Simón consolidado como titular y capitán, y una competencia abierta detrás suyo.
Las mayores alarmas se encienden en la última línea. El lateral derecho presenta incertidumbre por la falta de continuidad de Dani Carvajal, mientras que en la zaga central la situación es aún más delicada: Aymeric Laporte continúa lesionado y otros habituales perdieron protagonismo en sus clubes, lo que obliga a evaluar alternativas defensivas y nuevos nombres.
En el mediocampo, la noticia positiva es el regreso progresivo de Rodri, que volvió a sumar minutos completos en la Premier League y se perfila como una pieza clave junto a Martín Zubimendi. Más adelante, las dudas pasan por el estado físico de jugadores como Pedri y Gavi, mientras que en el extremo preocupa la situación de Nico Williams, condicionado desde hace meses por problemas físicos.
Con el partido ante la Albiceleste cada vez más cerca, España enfrenta el desafío de recuperar jugadores y definir un equipo competitivo. El margen de tiempo se acorta y las decisiones de De la Fuente serán determinantes.

