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En Chaco, una familia necesitó más de $1,3 millones para no ser pobre en febrero

El último relevamiento del ISEPCI revela que la Canasta Básica Total (CBT) se disparó, superando el ingreso promedio de la mayoría de los hogares chaqueños. La suba en alimentos y tarifas empuja a las familias al endeudamiento para poder comer.

 

 

La realidad económica de la provincia del Chaco presenta un escenario crítico. Según los datos procesados por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), una familia tipo —integrada por dos adultos y dos menores— necesitó en febrero la suma de $1.348.922 para cubrir la Canasta Básica Total y evitar caer bajo la línea de pobreza.

Patricia Lezcano, directora del instituto, advirtió que si se suman gastos adicionales indispensables pero no contemplados plenamente en la medición oficial, como el alquiler o transporte, el monto real para una subsistencia digna escala a los $1.400.000.

El costo de alimentarse: $600.000 mensuales

El informe pone el foco en la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que representa el límite de la indigencia. Para cubrir únicamente los requerimientos nutricionales mínimos, un hogar chaqueño requirió cerca de $600.000.

El desglose de los aumentos muestra subas alarmantes en productos de primera necesidad:

Carnes: El kilo de asado ya roza los $20.000, mientras que cortes básicos oscilan entre los $10.000 y $11.000.

Lácteos: La leche se comercializa cerca de los $2.000 por litro.

Frutas y Verduras: Se registraron alzas marcadas en productos estacionales como tomate, banana y naranja, dificultando el acceso a una dieta equilibrada.

Cambio de hábitos y caída del consumo

La inflación no solo afecta el bolsillo, sino que ha transformado la conducta de los consumidores. Lezcano señaló que existe una caída estrepitosa en las ventas de los comercios de cercanía.
«Hoy se compra lo justo para el día, incluso por peso. Se prioriza lo indispensable y se eliminan los productos no esenciales», explicó la referente del ISEPCI. Esta modalidad de «compra fraccionada» es un síntoma claro de la pérdida de poder adquisitivo frente a una canasta que tuvo un incremento interanual del 45,28%.

La trampa del endeudamiento

Uno de los datos más preocupantes del análisis es el crecimiento de la «bola de nieve» financiera en los hogares. Ante la imposibilidad de llegar a fin de mes, las familias chaqueñas están recurriendo a créditos —tanto bancarios como informales— para financiar gastos corrientes.

«Se está sacando un crédito para pagar otro. Incluso el uso de la tarjeta de crédito cambió: ya no es para bienes durables, sino para comprar la comida diaria», sentenció Lezcano.

Tarifas: la presión final

A la suba de alimentos se le suma el impacto de los servicios públicos, con especial énfasis en la energía eléctrica. Los aumentos tarifarios están asfixiando tanto a las economías familiares como a los pequeños comerciantes, quienes ven peligrar la continuidad de sus negocios ante costos operativos que superan sus márgenes de ganancia.

El informe concluye que los sectores más castigados siguen siendo los trabajadores con salarios bajos, los jubilados y el amplio sector de la economía informal, quienes ven cómo sus ingresos quedan pulverizados frente a un costo de vida que no encuentra techo.

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