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El oficialismo admite errores en la reforma laboral y analiza cambios de último momento en Diputados

La ministra de Seguridad y referente del oficialismo, Patricia Bullrich, reconoció públicamente que el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional contiene falencias técnicas en su articulado que deberán ser subsanadas antes de su votación definitiva.

El eje de la controversia se centra en el apartado referido a las licencias médicas por afecciones no laborales, donde el texto original no establecía una distinción clara entre patologías leves y enfermedades graves o degenerativas. Bullrich admitió que se tomó como base una estructura normativa previa que igualaba el tratamiento de un esguince con el de un cuadro de cáncer, y confirmó que el Ejecutivo trabaja en una nueva redacción para excluir de cualquier reducción salarial a los pacientes con afecciones severas debidamente acreditadas.

La admisión de este error administrativo llega en un momento de extrema sensibilidad parlamentaria, ya que la introducción de cualquier modificación en la Cámara de Diputados obligará a que la iniciativa regrese al Senado para una revisión final. Esta situación pone en riesgo la intención del Gobierno de sancionar la ley antes del 1° de marzo, fecha del inicio de las sesiones ordinarias. Al respecto, Bullrich señaló que los tiempos no están garantizados y que, si bien la intención de Martín Menem es sesionar este jueves al mediodía, el trámite legislativo podría extenderse al menos una semana más si el proyecto debe volver a la Cámara Alta.

En simultáneo al debate legislativo, el Gobierno enfrenta un escenario de alta tensión social debido a la convocatoria de la CGT a un paro general de 24 horas para la jornada en que se trate la reforma en el recinto. Desde la Casa Rosada observan con atención la postura de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), entendiendo que el éxito político de la medida de fuerza dependerá directamente de la paralización del transporte público. Fuentes oficiales sostuvieron que, si el servicio de colectivos funciona con normalidad, quedará en evidencia una falta de apoyo de los trabajadores a la cúpula sindical.

El trasfondo económico de la protesta también genera preocupación en el oficialismo, recordando que medidas similares ocurridas el año pasado representaron pérdidas millonarias para la actividad productiva del país. No obstante, el Ejecutivo prioriza en esta instancia la corrección del texto para asegurar la viabilidad de la norma. «Cometimos un error y lo vamos a arreglar», enfatizó Bullrich, subrayando que el reconocimiento de la falta en el planteo sobre enfermedades severas es un paso necesario para avanzar hacia una ley colectiva y definitiva.

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