El intendente de Mburucuyá se redujo el sueldo a menos de la mitad
A solo 40 días de haber asumido, el intendente de Mburucuyá, el médico cardiólogo Edgar Galarza Florentín, sacudió la escena política con una decisión sin precedentes: redujo su propio salario de $1.500.000 a $619.157. La medida, que representa un recorte de casi el 60%, busca dar oxígeno a una caja municipal devastada por la gestión saliente de Pablo «Kelo» Guastavino.
El diagnóstico de la nueva gestión es alarmante. Según los informes presentados, antes de dejar el poder, el gobierno anterior aprobó un presupuesto para 2026 que aumentó un 500% la partida para personal (denunciado como una maniobra para dejar «ñoquis» e ingresos irregulares), mientras que recortó un 34% los fondos para combustible y un 66% para maquinarias. «Nos dejaron sin nafta para las máquinas pero con una lista interminable de sueldos políticos», afirmó Galarza.
Este miércoles 21 de enero, el Concejo Deliberante tiene el desafío de tratar el proyecto de Emergencia Económica. Con este marco legal, el intendente busca normalizar el pago de sueldos de diciembre —que ya se está completando esta semana— y garantizar los servicios básicos que hoy están en riesgo. Para el cardiólogo de 40 años, el mensaje es claro: la política debe ser la primera en ajustarse para que el trabajador municipal pueda cobrar y el vecino reciba servicios.

