El Gobierno prevé una baja de la inflación en dos meses
El gobierno de Javier Milei sostiene que la inflación comenzará a desacelerarse en el corto plazo y estima que en aproximadamente dos meses se observaría una tendencia descendente en el índice de precios al consumidor (IPC).
El dato oficial de enero marcó una suba mensual del 2,9 % respecto de diciembre, el registro más alto desde marzo de 2025 y el octavo mes consecutivo sin desaceleración. En el Ejecutivo atribuyen este comportamiento a medidas de carácter monetario y cambiario adoptadas en el marco del programa de estabilización.
De acuerdo con distintas consultoras privadas, el resultado estuvo influido por factores puntuales, entre ellos el fuerte incremento en el precio de verduras, con el tomate registrando un alza del 92 % en el mes. Como señal alentadora, la inflación núcleo —que excluye componentes estacionales y regulados— se ubicó en 2,6 %, levemente por debajo de meses anteriores y rompiendo la tendencia alcista reciente.
En los mercados, el dato no generó reacciones significativas, dado que el consenso esperaba un número similar. La curva ajustada por CER ya había incorporado expectativas de inflación más elevadas, mientras que los instrumentos a tasa fija mostraron ajustes en los plazos más largos.
Desde el Palacio de Hacienda consideran que el actual nivel de inflación responde a efectos transitorios vinculados al proceso de normalización macroeconómica. La estrategia oficial apunta a que la estabilidad cambiaria contribuya a anclar las expectativas y permita una reducción gradual del ritmo de aumento de precios.
En paralelo, la economía muestra señales mixtas. Tras las elecciones de octubre, la inflación mensual se mantuvo en torno al 2,8 % y 2,9 %, luego de haber tocado un piso de 1,5 % en mayo de 2025. El producto interno evidenció contracciones en octubre y noviembre, con registros dispares en diciembre y enero. Mientras el sector primario exhibe dinamismo por la cosecha y las exportaciones energéticas, otros segmentos acumulan pérdida de empleo formal y caída del salario real.
El Gobierno insiste en que el escenario actual es parte de una etapa de transición y que las variables comenzarán a ordenarse en el corto plazo.

