El Gobierno lanza «Ciudadanía por Inversión»: plan para captar capitales extranjeros
En un paso más hacia la apertura económica y la atracción de capitales de largo plazo, el Gobierno nacional puso en marcha la implementación del programa «Ciudadanía por Inversión». El régimen, que fue reglamentado mediante el Decreto 524/2025 y se complementa con el vigente RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones), busca atraer a unos 5.000 grupos familiares de alto patrimonio que estén dispuestos a inyectar divisas en sectores estratégicos de la economía argentina a cambio de obtener la ciudadanía.
Para gestionar este proceso, se creó la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, un organismo descentralizado bajo la órbita del Ministerio de Economía. Esta agencia será la encargada de licitar la operatividad del sistema y de coordinar un estricto proceso de auditoría que involucra a la SIDE, la UIF, Migraciones y el Ministerio de Seguridad. El objetivo es garantizar que los fondos tengan un origen lícito y que el programa cumpla con estándares internacionales de transparencia, emulando modelos exitosos como el EB-5 de Estados Unidos o el de Portugal.
Consorcios internacionales de firmas especializadas, como Passport Legacy y Apex Capital Partners, ya han manifestado su interés en participar de la licitación oficial. Según sus proyecciones, el programa tiene el potencial de canalizar más de USD 2.500 millones hacia áreas clave como infraestructura, energía, tecnología y agronegocios. «Es un modelo validado globalmente para atraer capital de largo plazo y generar puestos de trabajo», señalaron desde el sector privado, destacando que el inversor no solo trae dinero, sino un compromiso de permanencia en el país.
El atractivo del programa reside en la posibilidad de que el Estado direccione estos flujos de inversión hacia proyectos de desarrollo regional y vivienda, sectores que requieren financiamiento genuino. Con esta iniciativa, Argentina se suma a los más de 80 países que utilizan su soberanía migratoria como una herramienta de desarrollo económico, apostando a que la seguridad jurídica y la estabilidad de las nuevas reglas de juego conviertan al país en un destino competitivo para los grandes capitales globales.

