El FMI advierte sobre la guerra en Medio Oriente: inflación, energía y mercados en riesgo
El FMI lanzó una fuerte advertencia por la guerra en Medio Oriente: inflación, energía y mercados en riesgo. El impacto podría golpear a la economía argentina.
El escenario económico global vuelve a entrar en zona de turbulencia. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la escalada del conflicto en Medio Oriente podría tener un fuerte impacto sobre la inflación mundial, el crecimiento económico y los mercados financieros.
La economista búlgara planteó que una prolongación de la guerra podría afectar variables clave como los precios de la energía, la confianza de los inversores y la estabilidad de los mercados globales.
Durante un discurso en la conferencia “Asia en 2050”, realizada en Bangkok, Georgieva señaló que el conflicto que involucra a Estados Unidos e Israel frente a Irán vuelve a poner a prueba la resiliencia económica global. “Esta semana, la resiliencia económica mundial se pone a prueba una vez más por el nuevo conflicto en Medio Oriente”, afirmó la titular del organismo internacional.
En ese sentido, remarcó que si la escalada bélica se prolonga, el impacto podría sentirse en múltiples frentes de la economía internacional.
La advertencia llega en un contexto internacional cada vez más volátil y con efectos potenciales sobre economías vulnerables a shocks externos, como la Argentina.
Inflación, energía y mercados en la mira
Georgieva explicó que el conflicto tiene “un potencial evidente para afectar los precios mundiales de la energía, el sentimiento del mercado, el crecimiento y la inflación”. Según sostuvo, esto implicará nuevas exigencias para los responsables de política económica de todo el mundo.
Desde el FMI indicaron además que el organismo se encuentra monitoreando la evolución del escenario global. En ese marco, señalaron que se están evaluando y cuantificando las consecuencias económicas regionales y globales, cuyos resultados serán incluidos en el próximo informe de Perspectivas de la Economía Mundial, que se publicará en abril.
El Fondo también alertó que la crisis ya comenzó a generar efectos en la economía global. “Hasta ahora, hemos observado perturbaciones en el comercio y la actividad económica, aumentos repentinos de los precios de la energía y volatilidad en los mercados financieros”, indicaron desde el organismo. De todos modos, aclararon que aún es prematuro calcular el impacto final, ya que dependerá principalmente de la duración y la intensidad del conflicto.
En ese contexto, Georgieva insistió en que el mundo atraviesa un período de cambios estructurales marcado por la incertidumbre. “La incertidumbre es la nueva normalidad”, sostuvo la titular del FMI, al describir un escenario global atravesado por transformaciones tecnológicas, demográficas, comerciales y geopolíticas.
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta. Por esa vía transita cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercia en el mundo, lo que convierte a la región en un factor clave para la estabilidad energética global.
De acuerdo con datos de Kpler y de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), entre el 84% y el 90% del crudo que sale por Ormuz tiene como destino Asia, región que también recibe el 83% del gas natural licuado que pasa por ese corredor marítimo.
Los principales compradores son China, India, Corea del Sur y Japón, economías altamente dependientes del suministro energético de Medio Oriente.
Mercados financieros: rebote de bonos y suba de ADR argentinos
En medio del clima de incertidumbre global, los mercados financieros mostraron movimientos mixtos.
Los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York registraron subas de hasta 6%, mientras que los bonos en dólares rebotaron luego de cuatro jornadas consecutivas de caídas. Entre los títulos soberanos se destacaron las subas del Global 2046, con un avance de 3,2%, seguido por el Global 2035 y el Bonar 2041, ambos con incrementos del 2,4%. En ese contexto, el riesgo país retrocedió y se ubicó en torno a los 536 puntos básicos.
Los inversores se mantienen atentos a las señales del Ministerio de Economía sobre la estrategia de financiamiento del Gobierno y a la posibilidad de implementar mecanismos alternativos para la colocación de deuda.
En la plaza local, el índice S&P Merval cerró con una baja del 0,7%, hasta los 2.579.970,37 puntos, mientras que medido en dólares se mantuvo estable en torno a 1.757,70 puntos.
Las acciones argentinas registraron mayoría de caídas, lideradas por Transportadora de Gas del Sur (-3,1%) y Bolsas y Mercados Argentinos (-2,5%).
En el otro extremo, la siderúrgica Ternium se destacó con una suba cercana al 5%.
En Wall Street, los ADR argentinos operaron mayormente en alza, con ganancias encabezadas por Telecom Argentina, seguida por Grupo Supervielle.

