EEUU destruyó el cuartel de la Guardia Revolucionaria
Estados Unidos confirmó la destrucción total del cuartel general de la Guardia Revolucionaria Islámica en el marco de la operación militar denominada “Furia Épica”. El anuncio fue realizado por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que calificó el ataque como un golpe estratégico contra la estructura de mando iraní.
Según el comunicado oficial, la ofensiva dejó a la organización sin su principal centro de control y coordinación. Washington sostiene que la Guardia Revolucionaria fue responsable de la muerte de más de mil ciudadanos estadounidenses en las últimas décadas. El operativo fue presentado como la destrucción del cuartel general, considerado un eje clave en la planificación militar y de inteligencia del régimen.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump celebró los resultados y afirmó que la campaña continuará hasta neutralizar por completo la capacidad militar iraní. En declaraciones públicas, también mencionó la eliminación de nueve embarcaciones de guerra y la afectación de instalaciones navales.
El conflicto, que involucra también a Israel, derivó en una escalada regional sin precedentes, con lanzamiento de misiles y drones desde territorio iraní hacia objetivos israelíes y bases estadounidenses en Medio Oriente. Teherán prometió represalias “contundentes” y elevó las alertas de seguridad en puntos estratégicos.
El CENTCOM detalló que se emplearon bombarderos B-2 con munición de alta penetración para atacar instalaciones de misiles balísticos. Además, confirmó la muerte de tres militares estadounidenses y al menos cinco heridos graves desde el inicio de las operaciones, aunque no brindó precisiones sobre su ubicación.
En este escenario, la administración estadounidense mantiene la presión sobre el régimen iraní, al tiempo que deja abierta la posibilidad de una eventual negociación. Sin embargo, las autoridades remarcaron que las acciones militares continuarán hasta cumplir los objetivos planteados.
La ofensiva dejó a la Guardia Revolucionaria sin su centro de mando y control, en medio de una crisis interna en Irán y de un contexto internacional marcado por llamados a la contención.

