Dudan del origen del dinero por autos ligados a AFA
La investigación por presunto lavado de dinero que involucra a supuestos testaferros de autoridades de la AFA sumó un testimonio clave. Una gerenta del banco Coinag declaró ante la Justicia que los fondos utilizados para comprar autos de alta gama secuestrados en una propiedad de Pilar no pudieron haber salido de la cuenta de la sociedad Real Central.
La testigo sostuvo que los montos depositados en esa entidad eran mínimos y que resultaba imposible justificar operaciones como la compra de un Porsche valuado en casi 500 millones de pesos, pese a que una certificación contable indicaba ese origen. Según explicó, por los movimientos registrados, el banco nunca contó con sumas compatibles con la adquisición de los vehículos.
La causa busca determinar cómo se financiaron 54 autos y motos de lujo incautados en un galpón de una mansión en Villa Rosa, Pilar, propiedad de Real Central, integrada por Luciano Pantano y su madre. El lote fue valuado en 3,86 millones de dólares, y se estableció que los gastos de telepeaje se abonaban con una tarjeta corporativa de la AFA, ya dada de baja por orden judicial.
El juez Marcelo Aguinsky también avanza en la reconstrucción de la ruta del dinero y citó a nuevos testigos, entre ellos un productor de seguros que manejaba las pólizas de los vehículos, pagadas en efectivo, y pilotos de helicóptero que aterrizaban en el predio. En paralelo, la Cámara Federal de San Martín debe resolver un conflicto de competencia para definir qué juzgado continuará con la investigación.
Mientras se aguarda esa definición, quedaron en suspenso nuevas medidas, incluida la citación de los investigados. La causa se originó a partir de denuncias que advierten una posible utilización de la sociedad como pantalla para ocultar el origen de bienes de alto valor, hipótesis que continúa bajo análisis judicial.

