Día Mundial de la Fiebre Amarilla: prevención y vacunación, claves
En el marco del Día Mundial de la Fiebre Amarilla, especialistas en salud reiteraron la importancia de la vacunación como principal medida de prevención, especialmente para quienes viajen a regiones donde la enfermedad continúa representando un riesgo sanitario.
Actualmente, 27 países de África y 13 de América Latina están clasificados como zonas de alto riesgo de brotes. En Argentina, el Ministerio de Salud recomienda la vacunación a quienes se desplacen hacia áreas con circulación del virus, como las provincias de Misiones, Formosa, Salta y Jujuy.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral grave que se transmite exclusivamente a través de la picadura de mosquitos de los géneros Aedes, Haemagogus y Sabethes. No se contagia de persona a persona ni mediante objetos. Si bien puede afectar a cualquier individuo, los niños, las personas mayores y ciertos grupos vulnerables presentan mayor riesgo de desarrollar cuadros severos.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas, vómitos y debilidad general. En la mayoría de los casos, el cuadro evoluciona favorablemente, aunque alrededor del 15% de los infectados puede atravesar una fase grave, con ictericia, hemorragias y fallas orgánicas, lo que puede derivar en un desenlace fatal.
Desde el ámbito médico señalaron que no existe un tratamiento antiviral específico para la enfermedad y que la atención se basa en medidas de sostén, como reposo, hidratación y control de complicaciones. La aparición de ictericia es un signo de gravedad y suele requerir internación.
La vacuna contra la fiebre amarilla es segura, eficaz y gratuita. Se aplica en una sola dosis y brinda protección de por vida. No obstante, en algunos grupos —como lactantes menores de nueve meses, personas con inmunodeficiencias graves o mayores de 60 años— la indicación debe evaluarse de manera individual.
Especialistas destacaron que, ante el aumento de los viajes y la circulación regional del virus, la vacunación oportuna sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir brotes y casos graves, y llamaron a reforzar la información y la prevención como pilares del cuidado de la salud pública.

