Datos alarmantes en Sáenz Peña: dos de cada tres niños presentan algún tipo de malnutrición
El Centro CONIN e integrantes del Consejo de Administración de FUNDECCH, presentaron al gobernador Capitanich los resultados del segundo operativo nutricional realizado en la ciudad de Sáenz Peña, el cual se llevó a cabo con el objeto de conocer el índice de malnutrición infantil en la localidad, tanto por exceso (sobrepeso y obesidad) como por déficit (desnutrición infantil).
El operativo fue organizado por la Fundación para el Desarrollo del Centro Chaqueño (FUNDECCH), Fundación CONIN (Programa Nacional de Detección, Prevención de Malnutrición Infantil, Promoción Humana y Capacitación Nutricional) y Centro FUNDECCH (centro CONIN Roque Sáenz Peña – centro Satélite FUNDECCH).
Se realizaron en total seis intervenciones con los objetivos de implementar un sistema de vigilancia y monitoreo nutricional para la detección precoz y derivación oportuna de niños menores de 2 años con desnutrición infantil o riesgo nutricional, en contexto COIVID-19 y de enfocar las acciones en las zonas de mayor vulnerabilidad social.
El operativo consistió en valoración antropométrica, previo turno y triage, de niños especialmente menores de 2 años, embarazadas y la derivación oportuna al efector de salud correspondiente. Se evaluaron a 49 (cuarenta y nueve) niños menores de 2 años, 17 (diecisiete) niños entre 2 a 4 años y 11 meses, 1 (un) niño mayor de 5 años y 1 (una) embarazada.
Nutrición / Estado Nutricional Infantil
A partir de los resultados obtenidos del análisis antropométrico, se observó que 2 de cada 3 niños presentan algún tipo malnutrición, ya sea por déficit o por exceso.
El 35% eutrófico, el 23% desnutrido crónico compensado, el 14% tenía sobrepeso, el 8% obeso, el 14% desnutrido leve, el 5% desnutrido moderado y el 3% desnutrido grave.
Desde el punto de vista estatural, el 62% (41 niños) presentó talla normal, y el 38% restante (25 niños) talla alterada (baja talla grave, baja talla o déficit de talla).
Si comparamos los grupos etarios con los diagnósticos nutricionales observamos que la desnutrición prevalece en las edades más tempranas de la vida, y el sobrepeso y la obesidad especialmente aumentan en los mayores de 2 años. Gráfico N°9.
En los menores de 6 meses la desnutrición en todas sus formas corresponde al 56% de los niños, destacándose que el 16,7% corresponde a formas moderadas o graves. No se observa niños de esta edad con obesidad y el sobrepeso es del 5,6%
CONCLUSIONES:
Por iniciativa de Fundación CONIN a nivel nacional, junto con el compromiso y los recursos de FUNDECCH a nivel local, se realizó el primer estudio científico local sobre el estado nutricional de la población infantil menor de 5 años, en contexto de medidas de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio por COVID-19.
Esta iniciativa constituye un paso de avanzada para la restitución del derecho de salud a las poblaciones ubicadas en zonas de Alta Vulnerabilidad Social.
Los operativos permitieron, además, detectar precozmente y derivar oportunamente a niños con desnutrición infantil para brindar el tratamiento a todas las familias que lo requerían. Dichas derivaciones se hicieron tanto a efectores de los centros de salud como al Centro FUNDECCH (Centro CONIN Roque Sáenz Peña), creando líneas de acción intersectoriales e interprogramáticas, de acuerdo a lo establecido por el Sistema de Protección de Derecho de Niñas, Niños y Adolescentes.
– Dos de cada tres niños presentan algún tipo de malnutrición, ya sea por déficit y/o exceso. Existe un antecedente de estudio local realizado en noviembre del año 2019, donde los resultados tampoco fueron alentadores:
– En coincidencia con estudios a nivel nacional referidos al aumento del índice de pobreza, indigencia e inseguridad alimentaria, podemos, al menos sospechar, que nos encontramos en un proceso de DETERIORO del estado nutricional de las poblaciones más vulnerables.
“Es evidente que debemos trabajar desde la concepción y especialmente durante el primer año, para evitar las desviaciones de la trayectoria del crecimiento en la población estudiada. La alimentación completa, adecuada a las necesidades individuales, variada y progresiva (en materia de calidad, cantidad y consistencia) en esta etapa, requiere disponer de tiempo, atención y comprensión por parte del adulto referente”, indicaron y agregaron que “se debe promover, fomentar y preservar la lactancia materna y la adecuada incorporación de la alimentación complementaria deben ser puntos cruciales a trabajar con las familias”.
«Se debe trabajar fuertemente en la priorización diaria de los alimentos fuente de nutrientes críticos y la disminución del consumo de los no recomendados, de manera de mejorar las trayectorias del crecimiento en la primera infancia” y que “es fundamental promover espacios de promoción y prevención de la malnutrición infantil. Con detección precoz y rehabilitación completa. Basados en las familias y entornos saludables”.

