Crisis en La Libertad Avanza Chaco: militantes crean una junta para desplazar a ‘Capi’ Rodríguez
Afiliados y referentes del espacio denunciaron graves irregularidades administrativas, falta de balances y el bloqueo de la democracia interna. Acusan a la conducción provincial de «dañar la imagen» de Javier Milei y de sostener una estructura basada en afiliaciones irregulares.
La interna de La Libertad Avanza (LLA) en el Chaco alcanzó un punto de no retorno en el inicio de este 2026. Un nutrido sector de afiliados, militantes y simpatizantes anunció formalmente la conformación de una Junta de Reorganización partidaria, con el objetivo de desplazar de la conducción al actual presidente del espacio, Alfredo «Capi» Rodríguez. A Rodríguez lo acusan de ejercer un manejo autoritario, de incurrir en irregularidades administrativas y de afectar la representatividad del proyecto nacional en la provincia.
El pronunciamiento, que lleva la firma del dirigente José Luis Cabral Guerra, apunta directamente contra la cúpula integrada por Rodríguez, Alfredo Moreno y Alfredo Sotelo. El sector disidente sostiene que esta conducción se negó sistemáticamente durante tres años a rendir cuentas, no presentó balances partidarios y bloqueó cualquier mecanismo de participación democrática interna.
Uno de los puntos más críticos del comunicado refiere a la composición del padrón. Según la denuncia, el partido contaría con unos 4.000 afiliados cuestionados judicialmente por presuntas irregularidades en su origen, mientras que los afiliados «reales y legales» no superarían las 90 personas. Los disidentes afirman que esta situación es una estrategia deliberada para evitar el llamado a elecciones internas y perpetuar el control de la actual cúpula.
Asimismo, cuestionan la falta de presencia territorial. Señalan que no se abrieron locales partidarios ni se promovió la formación de cuadros políticos. A esto se suma la ausencia de una estructura institucional básica: denuncian que nunca se avanzó en la creación de una Carta Orgánica, órganos de control ni una tesorería formal.
El texto de la Junta de Reorganización incluye señalamientos directos contra el accionar de Rodríguez. Entre las acusaciones figuran el uso indebido de fondos, la emisión de comprobantes apócrifos y la presunta falsificación de un título académico. Cabe recordar que el dirigente se encuentra procesado en una causa vinculada a afiliaciones irregulares y abuso de autoridad.
Otro foco de conflicto es la relación con la vicepresidenta del partido, Ileana Aguirre. El sector disidente cuestionó la reacción pública de Rodríguez frente al fallo judicial que restituyó a Aguirre en su cargo, considerando que su postura implicó un desconocimiento de la autoridad de la Justicia.
El contraataque de la conducción
En los días previos, el entorno de Alfredo Rodríguez difundió un documento en el que califica estas denuncias como una «operación política». Desde la conducción provincial sostienen que una pericia caligráfica oficial habría descartado la autoría de las firmas cuestionadas en la causa judicial y confirmaron que el procesamiento fue apelado. La resolución final quedaría en manos de la Cámara Nacional Electoral, con una audiencia prevista para el mes de febrero.
La conformación de esta junta paralela y la profundización de la disputa judicial amenazan con fracturar definitivamente al oficialismo nacional en el Chaco, justo en un momento donde el partido busca consolidar su proyección territorial de cara al futuro electoral.

