Crisis de consumo: Quilmes lanza retiros voluntarios y planea reducir un 30% su personal en Zárate
La medida afecta a la planta donde se produce la cerveza Corona. Desde el gremio vinculan el recorte a la caída en las ventas y la apertura de importaciones. El anuncio coincide con el cierre definitivo de la fabricante de neumáticos FATE.
La crisis que atraviesa el sector industrial y el consumo masivo sumó un nuevo capítulo de impacto nacional. Cervecería y Maltería Quilmes (subsidiaria de la multinacional AB InBev) puso en marcha un plan de retiros voluntarios en su planta de Cervecería Argentina (CASA, ex Isenbeck), ubicada en la localidad de Zárate. El objetivo de la compañía es recortar su plantilla en un 30%.
La planta, responsable de la producción de la marca Corona en el país, ha sufrido un achicamiento progresivo en los últimos años. De los 240 operarios que trabajaban hace cuatro años, hoy quedan 140, y con este nuevo esquema la dotación se reduciría a tan solo 80 trabajadores.
Horacio Romero, delegado sindical de la planta, confirmó que el plan fue acordado con la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines (FATCA) para evitar un cierre total de la fábrica. «La idea es mantener la producción y el envasado, pero con una dotación mucho más acotada», explicó, señalando que el panorama estructural está «arrastrando a todos».
Los motivos del ajuste
Desde el sector gremial atribuyen esta decisión a dos factores principales derivados del actual programa económico:
Caída del consumo: El desplome de las ventas minoristas golpeó la rentabilidad de las plantas locales.
Importaciones: Denuncian una «importación indiscriminada» que compite con la producción nacional.
Según cifras mencionadas en el marco del conflicto, en lo que va de la gestión actual se han perdido cerca de 290.000 empleos y han cerrado más de 21.000 empresas en todo el territorio nacional.
El antecedente de FATE y el clima político
El ajuste en Quilmes se da en simultáneo con el conflicto en FATE, cuya planta en Virreyes cesó actividades afectando a 920 trabajadores. En ese caso, el Ministerio de Capital Humano informó que la última audiencia de conciliación fracasó, y la empresa ratificó su decisión de cierre definitivo una vez vencidos los plazos legales, citando la competencia china y la alta conflictividad gremial.
El clima de tensión se agravó tras las declaraciones del presidente Javier Milei, quien en redes sociales cuestionó la competitividad de la firma de neumáticos, rebautizándola como «Fábrica Argentina de Tarifas Exageradas».
En Zárate, la incertidumbre crece entre los trabajadores de Quilmes, quienes ven en los retiros voluntarios la última instancia antes de despidos masivos o el cese definitivo de operaciones en una planta que supo ser referente del polo industrial bonaerense.

