Confirmado: Se viene otro aumento en los surtidores a partir del 10 de febrero
El Gobierno volvió a aplicar parcialmente la suba del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), que se traslada directamente al precio del litro de nafta y gasoil. El ajuste sobre el valor final, de 1%, rige desde este domingo 1° de febrero de 2026.
A través del Decreto 74/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, el Ejecutivo resolvió diferir parcialmente los incrementos pendientes que se habían acumulado durante 2024 y los primeros tres trimestres de 2025. Así, el cronograma de aplicación de los aumentos se estiró hasta marzo de 2026.
La decisión de este viernes se suma a una serie de postergaciones que arrancaron en 2018, cuando se estableció un mecanismo automático de actualización trimestral de los montos fijos del tributo, atados al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Aunque la normativa prevé ajustes en enero, abril, julio y octubre de cada año, en la práctica esos incrementos fueron demorados una y otra vez para atenuar el impacto sobre la inflación.
En el texto del decreto, el Gobierno reconoció que los impuestos sobre los combustibles están definidos como montos fijos por unidad de medida y que, desde enero de 2018, deberían reflejar la evolución del IPC que informa el Indec. Sin embargo, la acumulación de subas no aplicadas generó un remanente que, si se trasladara de una sola vez, tendría un impacto directo muy grande sobre los precios finales en los surtidores, que impulsaría al dato de inflación.

