Colapinto y Alpine en alerta: la nueva regla de compresión que obliga a Mercedes a rediseñar motores
La medida de la FIA busca evitar ventajas técnicas por la expansión térmica de los motores, y marcará un antes y un después en la estrategia de equipos y pilotos.
La cuenta regresiva para el arranque de la temporada 2026 de la Fórmula 1 en Australia llega con ruido reglamentario. En las últimas horas, la Federación Internacional del Automóvil confirmó una modificación clave en el control técnico de los motores que se estrenará este año. La decisión fue aprobada por el Consejo Mundial del Deporte Motor y apunta a cerrar una polémica que se instaló en la pretemporada.
El eje de la discusión es la relación de compresión de los motores V6 híbridos de 1,6 litros que rigen desde este año. El reglamento fija un límite de 16:1, un parámetro que determina cuánto se comprime la mezcla de aire y combustible dentro de los cilindros. Ese número no cambia. Lo que sí se modifica es la forma en que será verificado.
Hasta ahora, la normativa establecía que la medición debía realizarse con el motor en frío. Sin embargo, a partir del 1 de junio de 2026 el control será doble: en frío y también en condiciones reales de funcionamiento, es decir, con el impulsor en torno a los 130 °C. Desde 2027, la intención es que la verificación sea exclusivamente en caliente.
La FIA fue categórica en el texto actualizado del Reglamento Técnico de Unidades de Potencia 2026: la relación de compresión no podrá superar 16:1 “en ningún momento”. Hasta el 31 de mayo de 2026 seguirá rigiendo la medición en frío. Desde el 1 de junio hasta el final de esa temporada, el valor deberá respetarse tanto en frío como en caliente.
El cambio fue consensuado tras una votación electrónica en la que participaron los cinco fabricantes de unidades de potencia: Audi, Honda, Ferrari, Mercedes y Red Bull-Ford. Todos dispusieron de diez días para evaluar la propuesta.
La controversia surgió a partir de interpretaciones técnicas que, según algunos competidores, permitían cumplir con el límite de 16:1 bajo condiciones estáticas, pero que en temperatura de funcionamiento podrían ofrecer una ventaja. Las miradas se posaron especialmente sobre Mercedes —proveedor de McLaren, Williams y Alpine— aunque desde la propia escudería se indicó que sus motores respetan la legalidad vigente.
En este escenario, el cambio pone en alerta a Alpine y a Franco Colapinto. Hasta ahora, los motores Mercedes podían superar temporalmente el límite de compresión de 16:1 cuando el motor alcanzaba altas temperaturas gracias a la expansión térmica de algunos componentes, sin infringir la norma porque la medición se hacía solo en frío.
Con la nueva regla, que entrará en vigencia el 1° de junio, Mercedes deberá rediseñar sus unidades para cumplir estrictamente con el límite también en caliente, lo que podría modificar el rendimiento relativo de Alpine y, por ende, influir en la competitividad de Colapinto en la segunda mitad de la temporada.
El organismo rector subrayó que “se ha invertido un esfuerzo significativo en encontrar una solución al tema de la relación de compresión” y remarcó que este parámetro fue uno de los pilares del nuevo reglamento pensado para atraer fabricantes y reducir costos.
Prohibiciones y advertencias
La actualización no modifica el número mágico, pero sí introduce una restricción determinante: queda prohibido cualquier sistema, mecanismo o diseño que permita que la relación de compresión supere el 16:1 cuando el motor esté caliente o en uso real, incluso si cumple el límite en frío.
En términos prácticos, no se podrán desarrollar soluciones que aprovechen la expansión térmica para ganar potencia extra. Además, las nuevas unidades deberán ser homologadas contemplando la doble medición. Un incumplimiento podría derivar en sanciones técnicas e incluso descalificación.
El ajuste llega en plena transformación técnica de la categoría. Las regulaciones 2026 representan uno de los cambios más profundos de los últimos años, con motores que dependerán en mayor medida de la energía eléctrica y con sistemas de recuperación cada vez más exigentes. La FIA confirmó que continuará evaluando los datos surgidos en las pruebas de pretemporada en Barcelona y Bahréin y en las primeras fechas del campeonato.
En ese contexto, el comunicado oficial fue claro: “La relación de compresión será controlada tanto en condiciones calientes como frías desde el 1 de junio de 2026, y posteriormente solo en las condiciones de funcionamiento (130°C) desde 2027 en adelante”.

