Chau a la discrecionalidad: El plan de la Corte para que los jueces se elijan por mérito y no por política
Entidades como el G6, Amcham e IDEA respaldaron la iniciativa de los ministros Rosenkrantz, Lorenzetti y Rosatti. El objetivo es reducir el peso de las entrevistas personales —vistas como una puerta a la subjetividad política— y priorizar los exámenes escritos anónimos.
El sistema de selección de jueces en Argentina atraviesa una crisis de confianza que la Corte Suprema busca sanar con un nuevo reglamento. Este miércoles, el sector empresario más influyente del país (Grupo de los Seis, IDEA, ACDE y la Cámara de Comercio de EE.UU.) firmó un respaldo total a la propuesta que busca «objetivar» los concursos.
¿Qué es lo que cambia? Actualmente, el Consejo de la Magistratura evalúa antecedentes y toma exámenes, pero el punto de mayor crítica es la entrevista personal. Según los empresarios y la Corte, esta instancia tiene un peso excesivo que permite que «preferencias políticas» inclinen la balanza por encima de la capacidad técnica.
La reforma propone:
Menor puntaje a la entrevista: Para que no sea el factor determinante que dé vuelta un mal examen.
Anonimato estricto: Garantizar que los evaluadores no sepan de quién es el examen escrito hasta que esté calificado.
Concursos anticipados: Crear una «lista de espera» de candidatos aprobados para cubrir las más de 200 vacantes de forma inmediata apenas se produzcan.
Seguridad jurídica para invertir Para el sector empresario, esto no es solo un tema de abogados. El G6 destacó que un sistema judicial previsible es fundamental para atraer inversiones. «Las reglas claras en la designación de quienes deciden sobre nuestros bienes y derechos son la base de la confianza país», señalaron desde las cámaras.

