Caso «Wazon» Romero: la Policía busca el arma homicida y citará a quienes filmaron el video de Escalante
Tras la entrega del principal sospechoso, los investigadores centran sus esfuerzos en hallar la pistola utilizada en el crimen. El detenido presenta una herida de arma blanca en el brazo y será examinado por peritos médicos.
Con la detención de Damián Escalante ya concretada, la investigación por el asesinato de Jonathan «Wazon» Romero entra en una etapa de recolección de pruebas clave. Fuentes policiales confirmaron que, si bien el presunto autor se puso a derecho, todavía existen piezas fundamentales que no han aparecido, principalmente el arma de fuego utilizada en el ataque ocurrido sobre la avenida Chaco al 3200.
Al momento de su entrega en la División de Investigaciones, se constató que Escalante presenta una herida en uno de sus brazos. Según la versión de su defensa, esta lesión habría sido provocada por una «faca» durante el altercado. Por este motivo, el joven fue trasladado a la División de Medicina Legal y, posteriormente, será derivado a un centro asistencial para recibir curaciones antes de ser alojado en una dependencia policial.
El video bajo la lupa judicial
La Policía y la Fiscalía de Investigación Penal N° 2 han decidido incorporar como prueba el video difundido por Escalante en redes sociales antes de su entrega. Sin embargo, la medida no se limita solo al contenido de sus palabras: se citará a declarar a todas las personas que participaron en la filmación y difusión del material.
Los investigadores buscan reconstruir el recorrido del acusado desde el momento del crimen hasta su presentación espontánea, intentando determinar quiénes lo ayudaron a mantenerse oculto y quiénes facilitaron la grabación del mensaje.
Tras la presentación espontánea de Damián Escalante ante la División de Investigaciones, la Fiscalía de Investigación Penal N° 2 ha trazado una hoja de ruta con tres diligencias urgentes. El objetivo es dar solidez a la acusación antes de la declaración indagatoria prevista para las próximas horas.
Uno de los mayores interrogantes del caso es el paradero del arma de fuego. Pese a la entrega del acusado, el arma homicida no ha sido aportada por la defensa ni localizada en los rastrillajes. La clave reside ahora en el análisis de las 12 vainas servidas recolectadas por los peritos en la escena de la Av. Chaco al 3200.
Los especialistas buscan determinar mediante estudios balísticos si todos los proyectiles pertenecen a un mismo calibre y si fueron percutados por una sola pistola o si, como sospechan algunos investigadores, hubo fuego cruzado o participación de más tiradores.
El aporte vecinal: Cámaras y celulares
La justicia lanzó un pedido de colaboración a los vecinos de la zona sur. Se busca recolectar cualquier registro fílmico de cámaras de seguridad privadas que puedan haber captado la llegada o huida de los involucrados.
Asimismo, se puso especial énfasis en los videos tomados con celulares por los asistentes a la fiesta. Estos registros son considerados vitales para desentrañar la mecánica del hecho y contrastar la versión de «legítima defensa» que sostiene el estudio jurídico que representa a Escalante.
La investigación no se detiene en Escalante. Fuentes judiciales confirmaron que no se descartan nuevas aprehensiones en el corto plazo. El foco está puesto en identificar a posibles coautores o encubridores que podrían haber facilitado la fuga del joven o la ocultación del arma.
Actualmente, además del principal sospechoso, su madre continúa privada de su libertad, acusada de una vinculación directa con el episodio de sangre. Su situación procesal, al igual que la de su hijo, quedará supeditada a lo que surja de las indagatorias y de los nuevos testimonios recogidos.

