Caso $LIBRA: la Justicia en la cuerda floja por falta de avances
La investigación por la criptomoneda $LIBRA se convirtió en un nuevo foco de debate sobre el funcionamiento de la Justicia argentina y su capacidad para avanzar en causas que involucran al poder político.
El especialista en criminalidad económica Pedro M. Biscay planteó que el proceso judicial enfrenta una encrucijada clave: avanzar con determinación o quedar atrapado en demoras que terminen afectando su credibilidad.
En ese contexto, apuntó directamente a la responsabilidad del Ministerio Público Fiscal y del fiscal a cargo, Eduardo Taiano, al sostener que la falta de acción también tiene consecuencias concretas. “La inacción no es neutral: es una decisión”, afirmó.
Según el análisis, el caso presenta elementos que alcanzan a sectores de alto nivel dentro del poder, lo que exige una respuesta judicial acorde. Sin embargo, advirtió que en la sociedad crece la percepción de que los casos de corrupción tienden a diluirse cuando involucran a figuras relevantes.
La situación se agrava por antecedentes en los que decisiones judiciales han sido interpretadas como favorables a intereses políticos o económicos, alimentando el escepticismo público sobre la independencia de los tribunales.
En este escenario, también se menciona el impacto político del caso, que roza a figuras de peso como el presidente Javier Milei, lo que incrementa la atención sobre el desarrollo de la causa.
Biscay remarcó que, a diferencia de otros países de la región donde investigar al poder implica riesgos personales, en Argentina el principal obstáculo suele ser la falta de impulso dentro del propio sistema judicial.
“Un poder judicial que no actúa cuando puede hacerlo debilita su legitimidad”, sostuvo, al tiempo que enfatizó que la función de los fiscales requiere decisión, firmeza y capacidad de sostener investigaciones incluso bajo presión.
Finalmente, el caso $LIBRA aparece como una prueba decisiva para el sistema judicial: no solo por los hechos que se investigan, sino por lo que representa en términos de confianza pública y vigencia del Estado de derecho.

