Caputo anticipó un nuevo esquema monetario y cambios en las bandas cambiarias
El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que el Gobierno presentará un plan integral en un plazo de 30 días. Aseguró que no se liberará el tipo de cambio y que el foco estará en fortalecer las reservas y recomprar deuda soberana.
Durante su visita a Estados Unidos, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo reuniones con banqueros e inversores en Miami y Nueva York, en el marco de la gira oficial encabezada por el presidente Javier Milei. En esos encuentros, el funcionario anticipó que en los próximos 30 días el Gobierno dará a conocer un nuevo esquema de política monetaria y cambiaria, que incluirá ajustes en las bandas de flotación, medidas para acumular reservas y operaciones de deuda.
En una reunión privada organizada por JP Morgan, con la participación de unos 40 inversores, Caputo explicó que el plan otorgará una mayor flexibilidad al tipo de cambio, aunque descartó una liberalización total. “El presidente Javier Milei no tiene intención de dejar flotar la moneda argentina”, enfatizó, según consignó Bloomberg.
El ministro también planteó la posibilidad de acelerar el ritmo de deslizamiento cambiario —del 1% al 1,5% mensual—, dependiendo de la evolución de la inflación y la demanda de pesos. El objetivo, sostuvo, es mantener la estabilidad cambiaria mientras se consolida el equilibrio fiscal.
Asimismo, confirmó que el Tesoro podrá intervenir comprando divisas dentro de las bandas de flotación cuando exista exceso de liquidez, con el propósito de reforzar las reservas del Banco Central. En paralelo, adelantó que se avanzará en la recompra de los bonos soberanos GD29 y GD30, además de la emisión de un nuevo instrumento financiero vinculado a la educación.
“Esperamos presentar el plan completo en los próximos 30 días”, afirmó Caputo, quien subrayó que las medidas buscan “recuperar la confianza y la previsibilidad del mercado”.
Las declaraciones del ministro se produjeron en un contexto complejo, tras el acuerdo de u$s 20.000 millones firmado con el Fondo Monetario Internacional en abril, que no logró recomponer las reservas internacionales. Ante esa situación, el Gobierno recurrió al apoyo del Tesoro de Estados Unidos, que aportó u$s 2.000 millones para estabilizar el mercado cambiario.

