Belgrano lo hizo de nuevo, se lo dio vuelta a River en Córdoba y se consagró campeón del Apertura
Belgrano escribió la página más gloriosa de sus 121 años de vida. El Pirata derrotó 3 a 2 a River Plate en el estadio Mario Alberto Kempes y se consagró campeón del Torneo Apertura por primera vez en su historia. El equipo de Ricardo Zielinski remontó una final dramática sobre el cierre gracias a un doblete de Nicolás “Uvita” Fernández, el héroe absoluto de una tarde eterna para el pueblo celeste.
Belgrano no solo consiguió su primer campeonato oficial, sino que además se convirtió en el primer club indirectamente afiliado a la AFA en conquistar un torneo largo desde las históricas campañas de Talleres y Racing de Córdoba. El Pirata rompió todos los pronósticos: terminó quinto en su zona, noveno en la tabla general y se metió a los playoffs con desventaja deportiva, pero eliminó a todos los rivales que se le cruzaron en el camino hasta tocar el cielo.
El comienzo de la final fue frenético. Belgrano salió decidido a llevarse puesto a River y tuvo varias situaciones claras en los primeros minutos. Sin embargo, el Millonario golpeó primero a los 17 minutos con una buena definición de Facundo Colidio tras una jugada colectiva que encontró mal parada a la defensa cordobesa. El equipo de Eduardo Coudet parecía acomodarse mejor en el partido, aunque la reacción del Pirata llegó rápido.

A los 25 minutos, luego de un córner ejecutado por Lucas Zelarayán, apareció Leonardo Morales para ganar de cabeza y marcar el 1 a 1 que hizo explotar el Kempes. El empate revitalizó a Belgrano y volvió a meter a River en sus dudas habituales cada vez que el encuentro le exige personalidad y juego. El cierre del primer tiempo dejó sensaciones abiertas y la impresión de que cualquier cosa podía pasar en Córdoba.
En el complemento, River volvió a pegar. A los 14 minutos, Tomás Galván culminó una gran acción ofensiva y puso el 2 a 1 para el Millonario con una definición cruzada imposible para Thiago Cardozo. El equipo de Núñez parecía tener controlado el partido y empezaba a acariciar una nueva vuelta olímpica, mientras la bufanda de Coudet ya giraba en el aire.
Pero Belgrano jamás dejó de creer. Los cambios le dieron otra energía al conjunto cordobés y ahí apareció la figura de la tarde. A los 35 minutos, el árbitro Yael Falcón Pérez sancionó penal tras revisar una mano en el VAR. Uvita Fernández tomó la responsabilidad y clavó el 2 a 2 con un remate lleno de personalidad. El Kempes explotó y River quedó completamente golpeado.
Tres minutos después llegó el delirio absoluto. El eterno Franco “Mudo” Vázquez recuperó una pelota clave, tiró el centro desde la izquierda y nuevamente apareció Fernández para empujarla y sellar el 3 a 2 definitivo. En apenas un puñado de minutos, Uvita destruyó el sueño de River y se convirtió en leyenda eterna para Belgrano.
El pitazo final desató una fiesta inolvidable. Córdoba entera se tiñó de celeste, el cuarteto sonó más fuerte que nunca y Belgrano quedó grabado para siempre en la historia grande del fútbol argentino. Además del campeonato, el Pirata logró la clasificación a la próxima Copa Libertadores. Lo que viene será otra historia. Pero este 24 de mayo de 2026 ya nadie se lo quitará jamás.

