Argentina se alinea con Washington y evita interferir en la transición venezolana
El Gobierno argentino ratificó su alineamiento estratégico con Estados Unidos y negó de manera tajante las versiones que señalaban una supuesta gestión del presidente Javier Milei para promover a Edmundo González Urrutia como figura central de la transición política en Venezuela. Desde la Casa Rosada afirmaron que la postura oficial se guía por la coordinación geopolítica con Washington y por la decisión de no interferir en las negociaciones que lidera la administración de Donald Trump.
En el entorno presidencial subrayaron que Argentina optó por reducir sus declaraciones públicas para no entorpecer el delicado proceso que impulsa Estados Unidos tras la salida de Nicolás Maduro del poder. Según fuentes oficiales, la Casa Blanca considera a Delcy Rodríguez como la interlocutora clave en esta etapa, con el objetivo de encauzar una transición que evite escenarios de mayor inestabilidad política y social en el país caribeño.
Una figura relevante de la mesa política libertaria desmintió que Milei haya mantenido conversaciones con otros jefes de Estado para promover a González Urrutia, quien fue electo en los comicios de diciembre. “Es falso”, remarcaron desde el oficialismo, descartando cualquier iniciativa paralela a la estrategia estadounidense.
En Balcarce 50 reconocen que la situación venezolana presenta una complejidad particular, ya que buena parte de la estructura del régimen continúa vigente. En ese contexto, consideran inviable la convocatoria inmediata a nuevas elecciones y advierten que una designación apresurada de la oposición podría derivar en un escenario de vacío de poder.
Si bien Milei expresó públicamente su respaldo a la legitimidad electoral de González Urrutia, desde el Gobierno aclararon que ese reconocimiento no implica impulsar su llegada inmediata al poder. De hecho, tras las definiciones de Trump —quien relativizó el rol tanto de González Urrutia como de María Corina Machado—, la Casa Rosada ajustó su análisis al diagnóstico estadounidense.
Funcionarios argentinos con diálogo fluido con Washington estiman que el proceso desembocará en un acuerdo de transición política, descartando por el momento una nueva ofensiva militar. No obstante, anticipan semanas de tensión mientras se define la capacidad de Delcy Rodríguez para ejercer liderazgo y tomar distancia del sector militar más duro.
En la Casa Blanca, el foco principal está puesto en garantizar el acceso al petróleo venezolano y evitar un escenario que obligue a una mayor presencia militar estadounidense. En ese marco, Estados Unidos analiza medidas de presión económica, como restricciones a las exportaciones de crudo, mientras prioriza la estabilidad regional por sobre una transición inmediata encabezada por la oposición.

