Argentina registró un aumento de la mortalidad infantil
La tasa subió de 8 a 8,5 muertes cada 1.000 nacidos vivos, según datos oficiales del Ministerio de Salud. El informe advierte fuertes desigualdades regionales, con Corrientes y Chaco entre las provincias más afectadas.
Según datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, Argentina registró en 2024 un aumento de la mortalidad infantil por primera vez desde 2002, lo que encendió una señal de alerta en el sistema sanitario nacional.
De acuerdo con el Informe de Estadísticas Vitales, la tasa de mortalidad infantil pasó de 8 a 8,5 muertes cada 1.000 nacidos vivos entre 2023 y 2024, lo que representa un incremento del 6,25%. En términos absolutos, se contabilizaron 3.513 fallecimientos de bebés menores de un año en todo el país.
El dato marca un quiebre en una tendencia descendente que, con algunos altibajos, se sostenía desde comienzos del siglo. En el año 2000, la mortalidad infantil alcanzaba los 16,6 puntos, y entre 2003 y 2015 el indicador se redujo un 42%, acercándose a los niveles de países desarrollados. Tras la pandemia, la tasa se había mantenido relativamente estable hasta el salto registrado en 2024, el más pronunciado en términos porcentuales desde los primeros años de la década del 2000.
El informe también expone fuertes desigualdades regionales. Corrientes presentó la tasa más alta, con 14 muertes infantiles cada 1.000 nacidos vivos, seguida por Chaco (11,8) y La Rioja (11,7). Formosa y Santiago del Estero registraron 10,7. En el otro extremo, la Ciudad de Buenos Aires mostró el mejor desempeño, con una tasa de 4,9.
En cantidad de casos, la provincia de Buenos Aires concentró 1.236 fallecimientos, seguida por Santa Fe (275) y Córdoba (231). Del total de jurisdicciones, solo 9 lograron sostener la tendencia a la baja, mientras que en 15 provincias la mortalidad infantil aumentó durante el último año.

