Argentina brilló en Madrid Fusión 2026 con seis platos que recorrieron el país
Argentina volvió a decir presente en uno de los congresos gastronómicos más influyentes del mundo. Entre el 26 y el 28 de enero participó en la 24ª edición de Madrid Fusión Alimentos 2026, desarrollada en IFEMA, España, con un stand oficial de más de 100 metros cuadrados y una propuesta conceptual bajo el lema “El origen como vanguardia”.
Con curaduría del chef Dante Liporace, la delegación nacional apostó a mostrar la cocina argentina desde su territorio, su biodiversidad y sus saberes ancestrales, proyectando identidad hacia el futuro. La edición reunió a más de 25 mil visitantes de 61 países y fue considerada la más internacional de su historia, con mayor presencia de cocineros extranjeros que españoles en el escenario principal.
Seis chefs de distintas regiones llevaron platos que funcionaron como postales comestibles del país, donde producto identitario y técnica contemporánea dialogaron para contar la Argentina desde sus sabores.
Desde Jujuy, María Florencia Rodríguez presentó un tamal morado con charqui, maíces jujeños, jalea de ají y tubérculos andinos, inspirado en los colores de los cerros del norte y en la cocina cotidiana de la Quebrada de Humahuaca. El gesto de abrir la envoltura antes de comerlo sorprendió a muchos visitantes no habituados a este tipo de preparaciones.
En representación de Mar del Plata, Patricio Negro llevó “Anchoas MDQ”, una reivindicación del producto emblemático del puerto marplatense. La anchoíta, clave en la economía local y en la tradición de los saladeros, fue elevada a la alta cocina como símbolo de identidad y calidad.
Desde Mendoza, Matías Gutiérrez elaboró tomates en tres texturas, espuma de ajo blanco, aceite de orégano, caviar de olivas negras y queso de cabra. La propuesta buscó exhibir producción íntegramente mendocina y sabores autóctonos sin recurrir a insumos externos.
Por Santa Fe, Luciano Nanni apostó por la boga, históricamente subestimada, acompañada de panceta ahumada, alcaucil, cremoso cítrico, arroz y carbón. El objetivo fue revalorizar el pescado de río y posicionar al Paraná como territorio culinario con identidad propia.
Desde Misiones, Gunther Moros presentó el “Vigilante misionero”, integrando yerba mate, mandioca y la singular madera comestible de Yacaratiá, única en el mundo. La combinación despertó curiosidad por su originalidad y fuerte anclaje cultural.
En representación de Santa Cruz, Alejandra Repetto elaboró un tartar que combinó guanaco y cordero patagónico con frutos rojos y un guiño de torta galesa. La propuesta integró técnica, producto e historia migratoria, articulando carnes silvestres y recetas ancestrales para representar la diversidad cultural del sur argentino.
La participación argentina fue resultado de una articulación público-privada impulsada por la Secretaría de Cultura de la Nación y PromArgentina – Agencia Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional, junto a la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica Argentina (FEHGRA). A lo largo del año, una mesa estratégica impulsará acciones como el acompañamiento a las provincias a través del programa GustAR y la presencia en ferias y mercados nacionales e internacionales para fortalecer la marca Gastronomía Argentina, ampliar la oferta exportable y promover el turismo gastronómico.
Desde su creación en 2003, Madrid Fusión se consolidó como un espacio clave para el intercambio cultural, la presentación de productos innovadores y la proyección internacional de nuevos talentos. En 2026 celebró su 24ª edición bajo el lema “El cliente toma el mando”, reflejando una gastronomía en la que el comensal asume un rol activo y cada vez más exigente.

