Economia 

Apoyo chino evitó tensiones financieras en un momento clave para Milei

En un contexto marcado por la tensión geopolítica y exigentes compromisos financieros, China dio una señal de respaldo al gobierno de Javier Milei al sumarse a una operación clave que permitió cumplir con el pago de deuda previsto para esta semana. El Bank of China participó del REPO por unos 3.000 millones de dólares que garantizó el cumplimiento del vencimiento de bonos por aproximadamente US$3.440 millones correspondiente a bonares y globales que vencen este 9 de enero.

La colocación del préstamo garantizado contó con la participación de seis entidades financieras internacionales. Cinco de ellas fueron actores habituales en este tipo de operaciones —Santander, BBVA, Goldman Sachs, Deutsche Bank y JP Morgan—, pero la sorpresa fue la incorporación del banco estatal chino, que solicitó formalmente intervenir en el esquema coordinado por JP Morgan.

Más allá del aspecto financiero, la participación del Bank of China fue interpretada como un gesto político significativo. En medio del acercamiento de la Argentina a Estados Unidos y de los recientes episodios vinculados a Venezuela, Beijing optó por colaborar con la administración libertaria y evitar cualquier sobresalto financiero que pudiera afectar la gestión económica encabezada por el ministro Luis “Toto” Caputo.

El propio Javier Milei había anticipado esta postura días atrás, al afirmar que no rompería los lazos comerciales con China y que la relación económica debía mantenerse al margen de las disputas geopolíticas. Esa definición parece haber encontrado eco en la decisión del gobierno de Xi Jinping de acompañar a la Argentina en un momento sensible.

Este respaldo también renueva el optimismo respecto a un vencimiento aún mayor: el próximo 14 de junio caduca la renovación del swap de monedas con China por unos US$6.000 millones, acuerdo que había sido prorrogado en 2024 y que representaba una potencial fuente de tensión financiera. Según las señales recientes, Beijing estaría dispuesto a extender nuevamente ese préstamo por dos años más.

La deuda total de la Argentina con China ronda los US$20.000 millones, una cifra significativa dentro del pasivo externo del país. Pese a ello, desde Beijing han demostrado una postura paciente y pragmática, incluso frente a la paralización de obras emblemáticas como la represa Cepernic-Kirchner —actualmente denominada Cóndor Cliff—, financiada con fondos vinculados al swap.

En ese marco, el gesto del Bank of China no solo permitió cumplir con un vencimiento inmediato, sino que también refuerza la expectativa de continuidad del respaldo financiero chino. Para el Gobierno argentino, se trata de una señal clave de estabilidad en un escenario internacional complejo y de alta sensibilidad económica.

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