Alertan por playas contaminadas en Brasil: que recomiendan a los turistas
Brasil vuelve a ser uno de los destinos más elegidos por los argentinos durante el verano, impulsado por los vuelos directos y la ventaja cambiaria. Sin embargo, autoridades ambientales advirtieron que varias playas de Río de Janeiro y Santa Catarina presentan contaminación y no están aptas para el baño.
Los organismos ambientales de los estados costeros realizan controles semanales de la calidad del agua para determinar si las playas pueden utilizarse con fines recreativos.
En Santa Catarina, el Instituto del Medio Ambiente (IMA) analiza 260 puntos del litoral. Según el último informe, correspondiente al período del 12 al 16 de enero, el 65,77 % de los puntos evaluados resultó apto para bañistas. En Florianópolis, de 88 puntos analizados, el 67,05 % se encuentra en condiciones adecuadas. No obstante, se detectaron sectores contaminados en playas de Balneario Camboriú, Bombas, Bombinhas y Florianópolis.
En el estado de Río de Janeiro, el monitoreo está a cargo del Instituto Estatal del Medio Ambiente, que evalúa 291 puntos en 197 playas. El informe oficial señala que no son aptas para el baño algunas zonas de Barra de Tijuca, Diabo y Arpoador en Ipanema, además de Botafogo y Flamengo. En Ilha Grande, la única playa contaminada es Abraão.
Cuándo el agua no es apta
Las autoridades consideran apta el agua cuando al menos el 80 % de las muestras de las últimas cinco semanas presenta niveles inferiores a 800 unidades de Escherichia coli por cada 100 mililitros. En cambio, se declara no apta cuando más del 20 % de las muestras supera ese valor o cuando la última medición excede las 2.000 unidades, lo que implica un riesgo sanitario.
Recomendaciones
Los organismos ambientales recomiendan evitar el baño durante las 24 horas posteriores a lluvias intensas y mantenerse alejados de desagües pluviales o alcantarillas. Las lluvias pueden arrastrar residuos y contaminantes hacia el mar, aumentando la presencia de bacterias.
El contacto con agua contaminada puede provocar enfermedades gastrointestinales, infecciones cutáneas, oculares y respiratorias, además de hepatitis A, cólera y fiebre tifoidea, por lo que se aconseja consultar los informes oficiales antes de ingresar al mar.

