Alerta médica: El vapeo aumenta un 46% el riesgo de hipertensión
Un estudio reciente liderado por expertos de la Universidad de Finlandia Oriental y Rutgers (EE.UU.) reveló que el uso de cigarrillos electrónicos eleva la presión arterial y altera el colesterol de forma similar al tabaquismo tradicional. Los investigadores advierten que la nicotina inhalada genera daños en los vasos sanguíneos que pueden derivar en arritmias e insuficiencia cardíaca, afectando cada vez a jóvenes de menor edad.
La idea de que el vapeo es una alternativa «segura» al tabaco está perdiendo sustento científico. Según una investigación publicada en The American Journal of Physiology sobre una base de 6.262 personas, quienes vapean al menos una vez por semana tienen casi un 50% más de probabilidades de desarrollar hipertensión. La gran trampa, según los médicos, es el aumento de la presión diastólica, una suba silenciosa que compromete el descanso del corazón y abre la puerta a futuros ataques cardíacos.
En Argentina, la preocupación de los especialistas es creciente. El neumonólogo Alejandro Videla (AsAT) y el pediatra Fernando Burgos (Hospital Austral) advirtieron sobre la «publicidad encubierta» en redes sociales que presenta al vapeo como algo moderno. Los datos son alarmantes: chicos de 12 o 13 años ya utilizan estos dispositivos, los cuales no solo destruyen tejido pulmonar, sino que multiplican por cuatro el riesgo de que esos adolescentes terminen fumando tabaco convencional en el futuro debido a la fuerte adicción a la nicotina.

