Alarma por hantavirus: murió un adolescente tras una presunta negligencia
La provincia de Buenos Aires se encuentra en estado de alerta epidemiológica tras confirmarse la muerte de Rodrigo Morinigo, un adolescente de 14 años oriundo de San Andrés de Giles, a causa de hantavirus. El deceso ocurrió en la madrugada del 3 de enero en el Hospital de Pergamino, lugar al que fue derivado de urgencia cuando su cuadro ya era irreversible. La familia del menor sostiene que el hospital municipal de Giles cometió mala praxis al enviarlo de regreso a su hogar el pasado 29 de diciembre tras diagnosticarlo con un simple «cuadro viral» y recetarle ibuprofeno.
El padre del joven, David Morinigo, relató que su hijo presentaba fiebre de 40 grados y una sed insaciable, pero que recién tras desmayarse en el hospital durante una segunda consulta fue trasladado a cuidados intensivos. La confirmación del diagnóstico llegó tarde, cuando el compromiso cardiopulmonar ya no permitía maniobras de rescate. El caso de Rodrigo se suma a una estadística alarmante: entre julio de 2025 y enero de 2026, Argentina registró 58 casos y 20 muertes, alcanzando la tasa de letalidad más alta de los últimos años.
Desde la Secretaría de Salud local defendieron el protocolo aplicado, argumentando que los síntomas iniciales son «solapados» y difíciles de detectar en las primeras 24 horas. Sin embargo, la familia denuncia falta de apoyo municipal tras la tragedia y exige que se investigue la responsabilidad del personal médico interviniente, mientras el sistema de salud bonaerense intenta contener un brote que ya afecta a varias localidades de la región central del país.

